Los agudos cantos de los cuervos le despertaban cada día. Con cada día comenzaba su suplicio. En cada amanecer comenzaba su condena y su tortura. Nunca le había costado tanto lograr hacer algo, pero sentía que esta vez no debía defraudarlo. Como nunca le parecía que los papiros con nombres
(Leer más)


![galeria-04-NINOASUSTADO[1].jpg](http://bligoo.com/media/users/1/89217/images/galeria-04-NINOASUSTADO[1].jpg)








Comentarios recientes