Hombre Orquesta 2.0

Perdido...

Frente a la ventana veía partir las golondrinas, pensando donde podría estar ese amor perdido, buscando mentalmente en medio de la multitud un rostro familiar, pensaba sólo en como poder recuperarlo. Un rayo de luz cruzó la habitación e iluminó el último vestigio de su existencia, con el rostro pálido

(Leer más)

Condena...

 Al aparecer las primeras luces de la noche, como en una rutina bien estudiada, pedía un café cargado con dos de azúcar. En cada giro de la cuchara analizaba aquello que no alcanzó a terminar. Su fría mirada clavada en aquella taza de café, trataba de olvidar por un segundo

(Leer más)

ALEGORÍA DE LAS MULETAS

dibujo_viejo.jpg

En un antiguo parque en la zona residencial, en medio de la ciudad de Parga se veía todos los días pasear a un par de hombres que salían de una casona frente al parque casi a un costado de la oficina postal. Era rutina de ellos dar unas vueltas a

(Leer más)

Pesadilla

Los agudos cantos de los cuervos le despertaban cada día. Con cada día comenzaba su suplicio. En cada amanecer comenzaba su condena y su tortura.  Nunca le había costado tanto lograr hacer algo, pero sentía que esta vez no debía defraudarlo. Como nunca le parecía que los papiros con nombres

(Leer más)

La Torre del Reloj

Daredevil-09.jpg

Durante toda su vida, se había considerado un tipo normal, aunque él no siempre lo creía. Su constante manía preguntarse cosas sobre el mundo lo habían alejado de todos. Sus ojos poco acostumbrados a ver emociones en los demás ya eran incapaces de ver por si mismos el color. Constantemente

(Leer más)

Manecillas del reloj.

galeria-04-NINOASUSTADO[1].jpg

Las manecillas del reloj resonaban en su cabeza cada vez que transcurría un segundo. Sabía que escondida entre las sombras no estaba realmente a salvo. La escasa luz que entraba a la habitación se hacia cómplice de su temor. En cuclillas, oculta a un costado de su cama, recorría en

(Leer más)

Tortura

Cualquiera podría pensar que es una rutina, pero es difícil decirlo cuando sólo lleva una semana haciéndolo. El libro, el mismo de siempre, al igual que la botella de agua mineral. A veces sus marcadas ojeras y su ropa hacían suponer  que ni siquiera se había ido de ahí. Como

(Leer más)
Cerrar